• Isabel Langa

Excursiones en la naturaleza de Viena con niños bilingües

Hace casi un año que publicamos la biografía de Marisol Ayala, bióloga especializada en educación ambiental que acompaña a los niños y niñas de La Rueda Kindergruppe en numerosas actividades. En esta ocasión, tras el éxito de los talleres de contacto con el entorno que tienen lugar todos los martes en la tarde, hemos querido que sea ella misma la que nos cuente un poco más sobre sus excursiones en la naturaleza con niños bilingües.


¿No tienes los auriculares a mano? ¡No pasa nada! Resumimos los puntos más importantes de nuestra conversación con Marisol.


La última excursión del 26 de abril:


Un poco de contexto: ¿Quién es y cómo conocimos a Marisol?


Marisol lleva una década trabajando en el ámbito de la educación ambiental, aunque sus primeros pasos como bióloga no parecían encaminarla a la educación. En Ecuador dedicó su tesis universitaria a la diversidad de mantis, trabajando posteriormente en el museo de animales invertebrados de la universidad. También fue editora de una revista sobre naturaleza y participó de proyectos de divulgación medioambiental. Empezó a trabajar con niños una vez en Canadá, pero fue tan solo una toma de contacto y no fue hasta mudarse a Viena que decidió especializarse.


Descubrió A La Rueda Rueda en su búsqueda de talleres en español para sus dos hijos, que eran muy pequeños en aquel entonces. Conoció a Ivana, la actual directora pedagógica de los centros, y juntas organizaron las primeras excursiones con familias.


En la actualidad colabora con la asociación dos veces por semana: los martes en la tarde con el grupo de niños en edad escolar y los jueves con los pequeños de La Rueda.


¿En qué se diferencian las actividades de los martes y los jueves?


La principal diferencia radica en la edad, puesto que el grupo de los martes comprende niños de entre 6 y 10 años. Con ellos, Marisol prepara excursiones a las zonas verdes de Viena para tratar diferentes temáticas que les permitan entablar una relación con su entorno. Este es, de acuerdo a la bióloga, el principal valor que quiere transmitir a los niños.

Salida al jardín botánico de Viena
Salida al jardín botánico de Viena

En sus salidas hasta la fecha han visitado el Prater, un bosque viejo muy especial en los alrededores del Danubio donde se pueden analizar los rastros de seres vivos; el Pötzleinsdorfer Schlosspark en invierno, observando los troncos de los árboles caducos; el Wasserpark de AlteDonau, un lugar ideal para la observación de aves acuáticas; el parque botánico y el Augarten.

Usamos el transporte público en las excursiones
Usamos el transporte público en las excursiones

Por otra parte, las edades de los niños de La Rueda varían entre 1 y 6 años, por lo que todas las actividades tienen lugar en el Augarten con excepcionales salidas a otros parques. En realidad, el Augarten es ideal para los pequeños por su proximidad a los centros y por ser un parque muy amplio y diverso. Ciertas secciones son jardines al uso, con grandes explanadas de césped, pero otras son salvajes. En las partes de bosque se permiten investigar libremente, fijándose por ejemplo en la hojarasca que cubre el suelo, encontrando en ella decenas de invertebrados y animalitos.

Buscando invertebrados entre la hojarasca
Buscando invertebrados entre la hojarasca

Workshops medioambientales para los niños de 6-10 años


Los talleres para este grupo duran una hora y media aproximadamente. Marisol nos detalla como suelen discurrir, una vez se han desplazado a la zona verde en cuestión.


Por norma general, comienzan conversando acerca del tiempo y la estación del año en la que se encuentran. ¡Verse cada semana les brinda la oportunidad de seguir los cambios en su entorno con todo lujo de detalles! Tras la charla se centran en la actividad de la semana, que suele orientarse a la observación de animales y plantas. Por último, cierran el taller con una actividad más lúdica que les permite asentar los conocimientos aprendidos, como puede ser pintar, jugar o leer libros. Marisol nos describe un juego en el que los niños asumieron los roles de hormigas, pulgones y mariquitas. Así, el grupo de las hormigas defendía a los pulgones mientras que la mariquita trataba de cazarlos. De esta forma tan entretenida aprendieron las relaciones de depredación y simbiosis entre diferentes insectos.

¡Es importante saber dónde estamos!
¡Es importante saber dónde estamos!

Marisol destaca que la parte más importante de la experiencia es vincularse con el entorno, pasando de ser un mero espectador en segundo plano a un observador activo. Los niños toman conciencia de lo que pasa a su alrededor gracias a las cuestiones presentadas: ¿Se han acortado los días? ¿Hace más frío que hace unas semanas? ¿Cómo han reaccionado las criaturas del entorno? ¿Qué hacen los insectos, se esconden? ¿Han desaparecido los pájaros, a dónde han ido? ¿El árbol ha muerto o está “dormido”? Intenta que se fijen en los elementos que podrían pasar por alto, como los troncos de los árboles: la textura, si son rugosos o lisos, así como los seres que reptan por ellos o las plantas que aprovechan su altura para trepar y recibir más luz solar. El lazo que se crea entre los niños y la naturaleza es vital para que desarrollen valores beneficiosos como la empatía.

Identificando los rastros de los castores
Identificando los rastros de los castores

¿Cómo se gestionan los talleres en español y alemán?


Los asistentes a estos talleres suelen ser niños bilingües, aunque no todos son capaces de comunicarse con fluidez tanto en español como en alemán y es frecuente que presenten un idioma predominante. Marisol, nativa de Ecuador, intenta que los niños aprendan el vocabulario en ambos, repitiendo la información para que todos puedan comprenderla. Incide en la importancia de conocer el nombre de las criaturas en alemán, dado que así serán entendidos en Viena, sin dejar de lado el español. Así, los pequeños conocen al trepador azul como Kleiber y son capaces de identificarlo por los dos nombres.

Comparando las láminas con las aves reales
Comparando las láminas con las aves reales


Herramientas para pequeños exploradores


A los niños les encanta investigar, no es ninguna sorpresa, y Marisol escoge herramientas que les permitan explorar por su cuenta.

Recolectando "regalos de la naturaleza"
Recolectando "regalos de la naturaleza"

Por ejemplo, las cajitas con lupa son idóneas en la búsqueda de insectos. Extienden una sábana blanca en el suelo y los niños recolectan hojitas, ramas y piedras para dejarlas en el centro. La recolección de plantas es una de sus actividades predilectas, refiriéndose a esta actividad como “recoger los regalos de la naturaleza”. A continuación, utilizan sus lupas para no perderse detalle, encontrando alguna que otra sorpresa escondida. El mariposero es todo un acierto, aunque se debe manejar con cuidado para no dañar a las mariposas.


En cuanto a las aves, Marisol se vale de fichas con imágenes y guías informativas de hermosos dibujos. Selecciona pájaros comunes y frecuentes en la temporada, facilitando que encuentren indicios de su presencia como un trino o un nido. Los binoculares son algo difíciles de utilizar, pero les enseña a usarlos y de vez en cuando logran encontrar al ave o un rastro de ella como un hueco de un pájaro carpintero. Cuenta también con peluches que reproducen trinos, ayudándoles a reconocer el canto. Para las flores se sirven también de láminas con el fin de diferencias y apreciar las características.





Un ejemplo de cómo se utiliza el material sería el del libro de huellas que trataron hace unas semanas. Hablaron mucho del tema antes de embarcarse en una aventura en el Prater. Era un día húmedo, estupendo por la gran cantidad de lodo en la que localizar huellas de cuervo, muy fáciles de distinguir. Otros rastros fueron más sutiles, como las marcas de dientes de castor en un tronco. Marisol afirma que los niños se emocionan cada vez que encuentran un hueco entre las raíces de un árbol, tratando de adivinar quién es el habitante: ¿un tejón? ¿un zorro? ¿un perro?


En este aspecto, resulta que la imaginación es la mejor herramienta de todas. El grupo de los martes prueba a menudo a imaginar las situaciones: ¿Qué pájaro podría habitar ese hueco del árbol? ¿Qué hizo en él? ¿Dónde estará ahora?


Observando insectos sobre una manta blanca
Observando insectos sobre una manta blanca


Visita a las colmenas con el grupo de La Rueda


Tras varios días dedicados a las abejas, Marisol comparte la historia de cómo se toparon por casualidad con colmena:


Colmenas en el Augarten
Colmenas en el Augarten

Marisol solía tener colmenas en su jardín, aunque han quedado ya inactivas. Un día decidió hacer un taller de abejas con los pequeños de La Rueda y pensó en sacar todo el material del sótano: el traje de apicultor, un panal con su marco, miel… Llevó un libro gigantesco con grandes ilustraciones (“Abejas”, de Piotr Socha) para introducirles a la importancia de estos insectos. Hablaron mucho de la colmena y su organización, jugando a ser reinas y obreros. En el segundo workshop quiso llevarles a un jardincito con huertos y flores que se encuentra al final de Augarten para que vieran la polinización de primera mano. Lo que no esperaba era encontrarse con unas colmenas espectaculares ya preparadas para educar sobre las abejas. Fue pura casualidad y para mayor suerte, el encargado decidió darles un tour. Salió perfecto, pues los niños sabían ya mucho y se habían disfrazado de apicultores, involucrándose con ganas en la excursión.

Probando un traje de apicultor
Probando un traje de apicultor


Aprendiendo sobre las herramientas y partes
Aprendiendo sobre las herramientas y partes


Días de lluvia: ¿Qué hacemos si llueve?


Aunque nos encantaría pasar el día a la intemperie, el tiempo no siempre acompaña. En los días de lluvia, los niños del taller medioambiental de los martes se refugian en el WUK, donde continúan aprendiendo sobre su entorno gracias a las enseñanzas de Marisol.


El museo de historia natural es una opción estupenda para los días lluviosos. Marisol comenta que ella lo ha visitado infinidad de veces con sus hijos, pues cuenta con colecciones de pájaros, peces e invertebrados sumamente diversas. Menciona los tesoros del mar como las conchas, las esponjas, los corales o las caracolas. Además, la zona dedicada a la geología no es nada despreciable: los niños también muestran interés por los minerales y las rocas allí expuestas.













¿Te ha interesado la entrevista? Si quieres saber más sobre las excursiones, ¡haznos llegar tu interés!


Otras fotos





Huertos urbanos


A este tema dedicaremos un apartado en breves, ¡Mantente informado/a!



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